Ir al contenido principal

Entradas

Jesús cuenta Su Crucifixión

Jesús cuenta Su Crucifixión “Fui abandonado por todos los que me amaban”




                Por Eduardo Correa
¿Es sorprendente? Sin lugar a dudas. Y es que conocemos La Pasión de nuestro Señor a través de los Evangelios, no obstante, Su mensajera de estos tiempos, la egipcia Vassula Rydén, recibió del propio Jesús su versión. Veamos: (9-11-86) -“La paz esté contigo. Estoy aquí. Yo soy Jesucristo. Estoy delante de ti. Soy tu maestro y te amo. El mal fue vencido por Mi Sacrificio. No os durmáis, porque Yo vengo pronto. Yo soy la Revelación. Yo tengo novedades que os harán reflexionar. Háblame de Mi Crucifixión, Vassula”. -“Pero, ¿Qué debo decir? ¿Debo pensar en Tu crucifixión o en todo lo que la precedió? –En lo que pasó antes. Jesús me mostró, entonces, una imagen de la flagelación. –Cuando me flagelaron, Me escupieron y Me dieron tantos y tan violentos golpes en la cabeza, que Me dejaron aturdido. Me dieron patadas en el estomago que Me cortaron la respiración y Me hicieron caer al suelo, tr…
Entradas recientes

Discurso sobre JOSÉ ANTONIO PÁEZ, Por Eduardo Correa

Discurso sobre José Antonio  Páez, El Centauro de los Llanos, el día de su natalicio.      
En cinco actos

Por  Eduardo Correa
ACTO PRIMERO: José Antonio Páezes reconocido como uno de los grandes personajes con que cuenta la historia patria, y sus hazañas guerreras han sido contadas por propios y extraños.Ahora cuando se están cumpliendo 224 años de su natalicio, detengámonos un poco en algunas de sus facetas.
HAGAMOS UN POCO DE HISTORIA: A finales del siglo XVIII, en un rincón agreste de las llanuras de Portuguesa, en Acarigua, se alzaba una modestísima casa, en donde un 13 de junio de 1790, vino al mundo el que sería, andando el tiempo, el General José Antonio Páez. Juan Victorio Páez y María Violante Herrera fueron sus padres y en la iglesia parroquial de aquel pueblo recibió las aguas bautismales. Su fortuna era escasísima. A los ocho años de edad fue enviado a la escuela de la señora Gregoria Díaz, en el pueblo de Guama en Yaracuy, y allí obtuvo sus primeros conocimientos. Después d…

Mi respuesta a unos amigos muy versados

Mi respuesta a unos amigos muy versados

                        Por Eduardo Correa Esto sucedió hace tiempo y es ahora cuando me ocupo de intentar una especie de respuesta a unos amigos versados que sostenían o sostienen (en verdad tengo algunos años que no he vuelto a verlos ni mucho menos intimar con ellos) la tesis de que mis poemas escritos en forma de rimas contenidas en cuartetos y sextetos no era poesía. Y yo nunca me hice eco de esos rumores ni siquiera cuando una vez uno de ellos me increpó, y me dijo: “Eduardo, por ahí dicen que tú eres poeta, ¿es cierto eso? Y en un tono medio vacilante, tal vez por la pregunta inesperada que pocas veces había escuchado, lo negué de modo radical: “No, hermano, de ninguna manera, ¿poeta yo? Que va, ¿y a quien se le ocurrió semejante despropósito? El amigo respondió sin mostrar interés alguno: “No sé, por ahí comentan”. Ya yo tenía alojado en mi cerebro lo que esta misma gente sostenía respecto de un amigo que todo el mundo le decía poeta y a q…

La muchacha del aveo dorado . ..

LA MUCHACHA DEL AVEO DORADO 




        POR EDUARDO CORREA

Ese día, sin que medien muchos, yo estaba en el centro de la ciudad de Acarigua, por la treinta y uno, y a unos pocos metros de la ferretería Curpa, era una mañana fresca y muchos transeúntes se desplazaban en direcciones opuestas, iban y venían, en silencio, absortos, en una especie de actitud robótica, de pronto recibo una llamada de telefonía, y al responder presuroso escuché la voz más amable y dulce de ese momento: "Dónde estás? Al informarle mi ubicación completó: "No te muevas de allí, voy para allá". Transcurrieron varios minutos y un vehículo marca aveo, color dorado, se detuvo enfrente a mí, quien lo guiaba bajó el vidrio, y ahí  estaba mi muchacha viéndome con una agradable y hermosa sonrisa. Fui hacia ella, abrí la puerta y la contemplé del todo, bella y desenvuelta, de bluyin ahuecado y moderno y manteniendo su sonrisa me invitó a subir, se desplazó por varias calles y avenidas y me relataba cosas cotidi…

Carta a Nicolás Maduro Moros

Carta a Nicolás Maduro Moros



              Por Eduardo Correa
Señor presidente: Tal vez usted no leerá esta misiva, a menos que una feliz y audaz intervención de algún asesor suyo la lleve a sus predios. Usted no me conoce o dicho de otro modo, no me recordará porque dista mucho tiempo de las veces que nos vimos en Acarigua cuando fungía su persona de dirigente de Quinta República, coordinador de este estado de Portuguesa enviado por Hugo Chávez, tristemente fallecido, y de eso hace unos quince años. Yo soy uno apenas de los miles de venezolanos que padece la severa crisis que vive hoy su pueblo. Crisis que usted tal vez no sufre, pero que seguro estoy que conoce suficientemente.
Por eso le propongo, de manera respetuosa y como acostumbramos a decir en el llano, que se ponga en los zapatos de los que hoy no pueden disfrutar un baño normal en una regadera, y es más, Presidente, ni siquiera les llega agua por tuberías internas ni para beber y eso afecta a millones de venezolanos distribuid…

"Visión del Cielo y la batalla Santa"

¡“Visión del Cielo y la Batalla Santa”!
                              Por Eduardo Correa
¿El título de este artículo es común y corriente o es extraordinario? ¿Puede sorprender una expresión como esa en estos tiempos de apostasía? En nuestro caso fue así sin lugar dudas y precisamente nos sucedió cuando tuvimos acceso por primera vez a este tipo de escritura y sobre todo, claro está, por el hondo contenido de la misma y doblemente sorprendido por Quien nos dirigía ese tipo de mensajes. ¿Dios Mismo mostrándonos Su Gloria y hablándonos en una época que se caracteriza por una drástica reducción de la fe? Si eso no nos impresiona y nos atrae, ¿Qué entonces?  El diálogo Santo que vamos a mostrarles de seguidas, fue tomado de los libros “La Verdadera Vida en Dios”, dictados por Dios a la egipcia Vassula Ryden, Su mensajera de Estos Tiempos y van dirigidos con un amor especial a quienes viven la primera virtud teologal, a los que dudan y a los que “sufren” de apostasía. Que sus corazones recib…

Te ofrezco mi humilde casa

Te ofrezco mi humilde casa
Por Eduardo Correa

Te ofrezco mi humilde casa
sin lujos y muy pequeña,
pero tú serás la dueña
y serás siempre la que manda,
hay muchas cosas que faltan
pero tiene sus cositas,
cocina y neverita
y una cómoda cama.


También tienes en la casa
sonido y televisor,
nos falta el comedor
y los muebles de la sala,
tiene dos plantas la casa,
una abajo y otra arriba
tiene además una silla
y la cocina empotrada.

Tres cuartos y una sala,
el patio y el comedor